El Madrid arrolló a Hapoel tras el descanso, se puso 2-0 en la serie y quedó a una victoria de la Final Four.
El Real Madrid ganó 102-75 a Hapoel Tel Aviv en el Movistar Arena en el segundo partido de la serie de playoffs de EuroLeague. Fue una victoria muy importante, no solo por el resultado, sino por la forma. El equipo de Sergio Scariolo se puso 2-0 en la eliminatoria y quedó a solo una victoria de la Final Four.
El partido tenía un contexto complicado. El Madrid jugaba sin Tavares, una baja muy importante por todo lo que significa en defensa, rebote y presencia interior. Por eso, antes del inicio había cierta duda sobre cómo iba a responder el equipo. La respuesta fue muy clara: con más ritmo, más energía colectiva y una segunda parte espectacular.
El primer cuarto fue bastante igualado. Campazzo empezó fuerte, Hezonja también aportó puntos y el Madrid consiguió cerrar el periodo por delante, 24-21. Hapoel, sin embargo, no se fue del partido. Respondió con buenos ataques y encontró puntos importantes con Oturu, Blakeney y Jones.
En el segundo cuarto, el Madrid tuvo más problemas. Algunas pérdidas y falta de acierto permitieron a Hapoel llegar al descanso por delante, 40-42. En ese momento, el partido estaba totalmente abierto. La sensación en el Movistar Arena era extraña: el Madrid no estaba jugando mal, pero todavía no había encontrado continuidad.
Todo cambió después del descanso. El Madrid salió con otra energía, mucho más agresivo en defensa y más rápido en ataque. Campazzo tomó el mando del partido. Anotó, asistió y marcó el ritmo. Garuba también fue clave, con intensidad, rebotes y presencia física. El tercer cuarto terminó 73-62 después de un parcial de 33-20 que cambió completamente la noche.
En el último cuarto, el Madrid no se conformó. Siguió apretando, encontró triples importantes y defendió mucho mejor. Hapoel se fue quedando sin respuestas, mientras el Movistar Arena disfrutaba de una actuación cada vez más dominante. El parcial de la segunda parte fue 62-33, una diferencia enorme para un partido de playoffs.
Campazzo terminó con 23 puntos y 30 de valoración, liderando al equipo en una noche de mucho carácter. Garuba y Maledon también tuvieron actuaciones importantes, y el Madrid demostró que podía competir muy bien incluso sin su pívot más determinante.
Mi lectura del partido es que esta victoria fue un mensaje. El Madrid no solo ganó: cambió el partido con defensa, ritmo y personalidad. En playoffs, eso pesa muchísimo. Y después de este 102-75, la Final Four quedó mucho más cerca.
