El Madrid reaccionó en el último cuarto, pero Tenerife jugó mejor los minutos finales y se llevó una victoria importante del Movistar Arena.
El Real Madrid perdió 90-95 contra La Laguna Tenerife en el Movistar Arena en un partido que dejó una sensación de frustración. El equipo blanco llegó como líder sólido de la Liga ACB, pero no pudo completar una remontada que estuvo cerca en el último cuarto. Tenerife fue más preciso en los momentos finales y se llevó una victoria de mucho mérito.
El partido empezó con un Madrid fuerte en ataque. En los primeros minutos, el equipo anotó con facilidad y consiguió una ventaja rápida. Parecía que la noche podía ser cómoda, pero Tenerife respondió muy bien. El equipo visitante no se asustó, dominó varios rebotes importantes y aprovechó los errores del Madrid para cerrar el primer cuarto por delante, 21-26.
En el segundo cuarto, Tenerife se sintió cada vez más cómodo. Huertas hizo mucho daño en el pick and roll, leyendo muy bien cuándo pasar y cuándo atacar. El Madrid perdió acierto exterior y tuvo que buscar otras soluciones. Feliz, Len y Tavares ayudaron a sostener al equipo, especialmente cerca del aro y en el rebote ofensivo. Al descanso, el marcador era 41-45, todavía abierto, pero con Tenerife transmitiendo mejores sensaciones.
El tercer cuarto fue complicado para el Madrid. Tenerife llegó a ponerse once puntos arriba y el Movistar Arena empezó a notar que el partido se estaba escapando. Tavares mantuvo al equipo con vida con su presencia interior, pero cada vez que el Madrid se acercaba, Tenerife respondía. Shermadini y Mills fueron importantes para evitar que la reacción blanca se completara. Al final del tercer cuarto, el marcador era 60-68.
En el último periodo, el Madrid reaccionó con más energía. Subió la intensidad defensiva, encontró puntos importantes y llegó a ponerse a solo un punto después de un parcial rápido. La grada empezó a creer en la remontada. Sin embargo, Tenerife jugó con mucha calma los minutos decisivos. Huertas volvió a aparecer, y el equipo visitante encontró las canastas necesarias para respirar.
El Madrid llegó a colocarse 81-83 a falta de tres minutos, pero Tenerife respondió con un parcial que terminó siendo decisivo. El 90-95 final fue duro para el líder, porque la remontada había parecido posible.
Mi lectura del partido es que el Madrid reaccionó tarde. Tuvo carácter, pero no suficiente control. Tenerife jugó con inteligencia, aguantó la presión del Movistar Arena y mereció una victoria que demuestra lo difícil que es la Liga ACB.
